Algunos rasgos sobre la investigación de la Imagen de Santa María de Guadalupe

Sr. Canónigo Dr. Eduardo Chávez

En 1998, dentro del proceso para la Canonización de San Juan Diego, uno de los momentos más importantes, fue el de estudiar de manera directa la Imagen original de Santa María de Guadalupe plasmada en la tilma de Juan Diego; ésta fue una experiencia significativa ya que el contemplarla y analizarla de manera directa y cercana nos ayudó a la Comisión Histórica que integrábamos el Dr. Fidel González, Mons. José Luis Guerrero y yo, para testificar que la Imagen de la Virgen de Guadalupe es del siglo XVI y que está plasmada en una tilma de un macehual, que quiere decir un hombre común, que dicha prenda está confeccionada de hilos vegetales y que son dos cuerpos de tela de telar de cintura y cosida por en medio con una costura tosca, que los colores entran en la trama ruda de esta tela sin preparación, que se dan cambios de color según la distancia en la que se le observa, por ejemplo, en la parte del manto azul-verde que cambia siendo más azul o más verde según la distancia y la luz o el ángulo desde el que se mira.

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En esta investigación, entre varios especialistas, nos acompañó uno de los más grandes pintores de México, Luis Nishizawa, quien fue mi profesor de pintura durante casi tres años. El maestro Nishizawa estaba extasiado contemplando los “arabescos” del vestido; años más tarde nos explicó que en su juventud había sido joyero y captaba perfectamente la finura de esos trazos dorados maravillosos que se encontraban en el vestido de la Virgen y que era tal la perfección que realmente le robó el respiro, además en aquel momento de la inspección también y no quitando la mirada del rostro moreno de la Virgen, expresó: “¡ sólo le falta hablar!”;[1] y yo diría: “Ella está hablando”, ya que de muchas maneras se puede captar su mensaje vivo y actual, ese “su amable aliento, su amable palabra”.

Todo el trabajo que se había efectuado, tanto el histórico así como todos los que tenían que ser estudiados como el médico en el caso del milagro, el pictórico como hemos visto estos rasgos; todo, absolutamente todo, tenía que pasar por las distintas comisiones de la Santa Sede que están especializadas para verificar y, en su momento, acreditar o rechazar toda la investigación realizada. En nuestro caso, todos los exámenes fueron totalmente aprobados, la Comisión Histórica cumplió con un exitoso trabajo científico. Por lo tanto, el resultado de la Comisión Histórica no es una opinión más, ya que, como se puede confirmar, se tomaron en cuenta todas las opiniones y estudios realizados a lo largo de la historia, así como las más actuales que integran el proceso. Se respondió no sólo a cada una de las objeciones, sino que se fue descubriendo más y más la maravillosa concordancia con el mensaje de Guadalupe y la Sagrada Escritura, la teología, el magisterio, la antropología, la historia, etc., así como la maravillosa imagen con tantos y tantos aspectos que son un verdadero reto para la ciencia, su asombrosa conservación en un ambiente húmedo y salitroso, las distintas “técnicas” de pintura en esta única Imagen, su “imprimación” en una tilma de tela vegetal totalmente inadecuada, etc.

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[1] Acta de la Inspección directa de la Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe , Basílica de Guadalupe 1998, en ACCSJD, s. f.